¿Qué es grande, verde y se puede ver a cientos de metros de distancia descansando regiamente sobre un pedestal contemplando un amplio campo cubierto de césped?
El Payaso -primer tractor en Zamorano- que gracias al trabajo realizado esta primavera por Camiones y Motores (CAMOSA), distribuidor de John Deere en Honduras, brilla hoy de nuevo como emblema de la escuela. El tractor de dos cilindros Modelo A, recibió varias capas nuevas de pintura en Junio: verde brillante para la carrocería, amarillo para las llantas de hierro colado y negro para el tubo de escape. Le aplicaron replicas de las calcomanías originales John Deere y se reparó el pedestal. Incluso lubricaron el motor del Payaso, puesto quienes lo repararon dicen que aún podría funcionar, aunque en realidad nadie lo ha puesto en marcha desde que lo remozaron.
Estuvo en servicio por más de nueve años en una plantación de banano en Guatemala, antes que la United Fruit Company donara el tractor a Zamorano. Fue recibido en la década de 1940, poco después de que abriera la Escuela; los estudiantes inmediatamente lo llamaron “El Payaso” y lo pusieron en funcionamiento. Dentro del espíritu Zamorano de aprender haciendo, se cometieron errores – aceite en el tanque de combustible, combustible en el radiador – pero Payaso fue una máquina indulgente, y trabajó los campos de Zamorano hasta el día en que se le retiró, en marzo de 1959.
Hoy en día, Payaso no es sólo un honrado símbolo de los primeros días de la institución, sino que es también motivo central de mitos y leyendas que han pasado de generación en generación entre los estudiantes. “Todos conocen al Payaso”- exclama la estudiante de primer año Jenniffer González de El Salvador. “Si tocas al Payaso sales expulsado. Tampoco te puedes tomar una fotografía con El Payaso, o pasa lo mismo”. González continúa relatando otros mitos: los estudiantes no deben tomarse fotos en rectoría ni en la torre principal del centro estudiantil, también por miedo a la expulsión; si un estudiante ve caer una palma en el campus es de mala suerte; si un estudiante sueña con Wilson Popenoe, fundador de la escuela, algo malo le pasará al estudiante, o a alguno de los equipos deportivos.
Al igual que todas las universidades en el mundo, Zamorano tiene su cuota de tradiciones y leyendas, y –como es de esperarse – también una serie de rituales que se rumora son buenos para el desafortunado estudiante de primer año, presumiendo que un estudiante de último año o recientemente graduado esté dispuesto a ayudarle. Pero, ¿acaso la Srita. González y sus amigos creen estas cosas? “Pues, no estoy segura, creo que hay algunos que sí. Y por supuesto no tocamos al Payaso; más vale prevenir que lamentar.”
Sin embargo, también hay muchos escépticos entre la población estudiantil. Cuando le preguntamos a Marlon Martínez Rojas de Panamá, que está próximo a graduarse, si tocaría el tractor después de la graduación (cuando se rumora que ya es seguro), simplemente se encoge de hombros: “Pues, no creo que sea tanto así. Yo ya toqué al Payaso. Es una máquina bella.”














Naci en esos bellos prados y de niño me exatsie en “El Payazo”, luego me hice agronomo en otra universidad y por fin abogado. Desde aquellos años de 1960, tengo un legado de amor para zamorano o EAP por que le dio abrigo y respeto a mi padre El Taecer Cornejo
Naci en esos bellos prados y de niño me exatsie en “El Payazo”, luego me hice agronomo en otra universidad y por fin abogado. Desde aquellos años de 1960, tengo un legado de amor para zamorano o EAP por que le dio abrigo y respeto a mi padre El “Teacher” Cornejo, Maestro de generaciones desde el año 48 en matematicas entre otros