68 Años de Educación Técnico Práctica en Agricultura Tropical

68 Años de Educación Técnico Práctica  en Agricultura Tropical En el mes de aniversario de Zamorano, el Dr. Abraham Arce, graduado de la primera generación de Zamoranos (Clase ’46), comparte con nuestros lectores de Zamonoticias, un escrito sobre los actores de la fundación y el génesis de la institución:

La Escuela Agrícola Panamericana (E.A.P.) conocida también con el sinónimo de Zamorano, nació de un noble pensamiento visual de la coalición: Zemurray – Popenoe – Stone, quienes con énfasis creativo y visión humanitaria idealizaron y determinaron los requerimientos de la estructura fundamental para establecer los primeros cimientos.

La Escuela es un anhelado proyecto educativo del magnate bananero Samuel Zemurray, quien deseaba recompensar la hospitalidad y afecto que el gobierno de Honduras y su gente le concedieron cuando él, con 29 años de edad, llegó a la costa norte del país en 1906 buscando mejores horizontes.

Las primeras actividades que Sam realizó en territorio hondureño fue la compra de bananos a finqueros privados que luego exportaba a EE.UU. con un pequeño barco a vapor que él y su socio Ashbel Hubbard habían comprado para transportar fruta de Centroamérica a puertos en el Sureste de ese país norteamericano.

Veinticinco años después de haber llegado a Honduras, Zemurray a los 54 años de edad se había transformado en un exitoso comprador y productor de banano en su plantación “La Cuyamel Fruit Co.”, empresa que compró en 1910 y que personalmente administró y manejó técnicamente, utilizando acertadas tecnologías agrarias que aprendió durante las visitas que regularmente hacía a las fincas que lo abastecían de bananos.

En la Cuyamel obtuvo en pocos años una excelente productividad y provechosas ganancias con lo que se convirtió en el mayor contendiente de la United Fruit Company (UFC) en Honduras. El 26 de noviembre de 1929 por gestiones y particular interés de la gerencia de la UFC en comprar la Cuyamel para eliminar el mayor competidor, Sam le vendió su empresa por un valor equivalente a 300,000 acciones de la UFC y una cantidad en efectivo.

Por otra parte, Sam recibía también la utilidad lucrativa de otros cultivos tropicales que él había establecido tales como: cacao, caña de azúcar, caucho, maderas preciosas y otras, con lo que se convirtió en la década de los años 30 en un empresario millonario popularmente conocido como: The Banano Man, famoso por su asombrosa agilidad mental para planificar, organizar y administrar exitosamente agro-empresas siguiendo sus propios instintos, criterios y consejos.

Aproximadamente a mediados de 1936 Sam Zemurray fue a Lancetilla a consultar a Wilson Popenoe y su grupo de científicos, entre los que estaba el Dr. Vining C. Dunlap, Fitopatólogo con un doctorado de Cornell y especialista en suelos, quienes habían empezado a trabajar con la UFC en 1922. Ya en 1936 habían encontrado una forma de prevenir la SIGATOKA del banano, causada por le hongo “Mycosphaerella musicola” que apareció en las bananeras en 1933 y durante 3 años hizo destrozos en el área se los países Centroamericanos y del Caribe.

En 1938, Sam Zemurray siendo el mayor accionista de la UFC fue elegido presidente de la gigantesca bananera trasnacional. En 1940, renovó sus sueños y deseos de fundar su ambicionada Escuela Agrícola, con la obcecada finalidad de suplirles a los países de la zona meridional, recursos humanos calificados para cultivar técnicamente las tierras y por ende, incrementar el potencial agrícola de la región.

En el verano de 1940, Sam sometió a la consideración de la Junta Directiva de la UFC una solicitud de fondos no reembolsables para establecer su anhelada Escuela Agrícola en el área de Centroamérica, con preferencia en Honduras. Del mismo modo, invitó a Popenoe a su oficina en New Orleans para verlo después de la sesión con la Junta Directiva, en la que, estaba seguro que su petición sería aprobada favorablemente.

Cuando Wilson entró en la oficina del magnate notó que estaba un poco nervioso. Después del saludo cordial y otras formalidades, Sam le entregó un pedazo de papel diciéndole: “aquí está un cheque por medio millón de US$, si necesitas más habla con Walter Turbull en la Lima”.

Popenoe quedó sorprendido, sin comprender de qué se trataba, lo miró confuso y después oyó que Zemurray le decía: “la Escuela Doc., la Escuela que usted y yo hemos hablado tantas veces. La Junta me dio la luz verde y deseo que busques el terreno adecuado, que construyas la Escuela y que seas el primer Director”.

De inmediato Wilson viajó por todos los países de Mesoamérica buscando el terreno entre valles y mesetas, vegas y planicies. Finalmente encontró en el Valle del Yeguare en el Departamento de Francisco Morazán, Honduras, una finca arcaica con una extensión de 1500 acres, con suelos no muy ricos, con suficiente agua para irrigación, usos domésticos y generación de energía, a 2,000 pies de altura y clima agradable la mayoría de los meses del año.

La dinastía Zamorana este mes celebra el Sexagésimo Octavo Aniversario de su inauguración ocurrida el 12 de octubre de 1942. Zamorano con el devenir de casi siete décadas ha escrito su historia con hechos y no con palabras y sus mejores evidencias y huellas indelebles han quedado gravadas en la mente, corazón y manos de mujeres y hombres visionarios, que a diciembre de 2009 suman 6,243, de los cuales 5,412 son hombres y 831 mujeres distribuidos en 30 países del nuevo y viejo mundo.