“Todo lo que he obtenido en la vida a nivel profesional ha sido gracias a la formación que tuve en mi querida Escuela”.
Sr. Carlos Soto (Clase’46).
Carlos Soto pertenece a una distinguida casta de Zamoranos, a la semilla original: la primera clase matriculada en el año 1944. A los 93 años y todavía lleno de vitalidad, Don Carlos mira el campus contemporáneo y narra remembranzas de cómo era todo en un principio. Lleno de nostalgia, cuenta un poco de su vida como estudiante y de lo mucho que significó haber pasado por las aulas y los campos de Zamorano. Es fácil ver en su rostro que Zamorano sigue siendo una gran parte de quien él es como persona.
En muestra del profundo agradecimiento y amor que le tiene a su alma máter, el Sr. Soto, recientemente se comprometió a efectuar un donativo que consiste en un legado testamentario destinado al Fondo Dotal de la institución para becar a un joven hondureño de escasos recursos. Este acto solidario, confiesa “Don Carlos”, es un resultado de que él, al igual que una gran parte de los Zamoranos, recibió su educación gracias a una beca y siente la necesidad y el compromiso de brindarle a jóvenes de la nueva generación la misma oportunidad.
Durante la ceremonia de celebración del 50 aniversario de la Clase ’60 el pasado 26 de julio, las autoridades de Zamorano distinguieron con un reconocimiento especial al Sr. Soto por su apoyo incondicional, nobleza y amor a su alma máter.
“Don Carlos, usted es una persona especial para Zamorano –por su amor a su alma máter y por el liderazgo filantrópico que ha tomado con esta donación. Agradecemos y aplaudimos su contribución, la cual esperamos sirva de ejemplo a otros graduados Zamoranos exitosos que pueden seguir sus pasos. Con honor le entregamos este reconocimiento”, manifestó el Rector de Zamorano, Dr. Kenneth Hoadley.
Entre aplausos, el Sr. Soto agradeció el reconocimiento por parte de Zamorano y de forma breve expresó lo significativo e influyente que ha sido la formación que recibió en su querida institución.
“Muchísimas gracias a todos por haber asistido a esta reunión, por este hermoso reconocimiento.Quiero felicitar a todos los que se han encargado de hacer crecer esta linda Escuela que me dio mis triunfos profesionales. Muchas gracias por todo; muy agradecido con todo mi corazón”, expresó Don Carlos.
Un vistazo a su biografía
A sus 93 años, Don Carlos compartió cómo inició su vida Zamorana: “Fui becado por Zamorano, recuerdo que estaba muy emocionado que el Dr. Wilson Popenoe me dijera que me iba a aceptar”.
Don Carlos ingresó a Zamorano cuando la Escuela iniciaba su misión de educar a jóvenes latinoamericanos. Él, así como los otros 71 jóvenes que ingresaron en 1944, fueron los primeros “reclutas” que se aventuraron a ser la primicia del cuerpo estudiantil de Zamorano sin importar la distancia de sus hogares.
“Ha sido un hombre luchador y está muy agradecido con la Escuela por abrirle las puertas para convertirse en un profesional y ese gesto del legado testamentario es muestra fiel de su gratitud como egresado”, dijo el Lic. Juan Carlos Hernández, Oficial Donaciones Mayores, de Zamorano. “Sin duda es un hecho histórico para Zamorano y un precedente digno de imitar el que un graduado de la primera promoción haya dado una donación tan generosa”.
Don Carlos asegura que todo lo que obtuvo en la vida a nivel profesional fue gracias a la formación que recibió en Zamorano, ya que en su escasa condición económica y la de su familia, era difícil aspirar a una educación superior.
Proveniente de la capital de Honduras, Tegucigalpa, y de una familia humilde, Don Carlos asegura que si Zamorano no le hubiese dado una beca para estudiar, no hubiese podido costearse un titulo de educación superior por su cuenta.
“Zamorano me dio la oportunidad de superarme en la vida y sólo quiero devolver el favor. Brindarle esa oportunidad a otro joven que busca superarse pero su situación socioeconómica no se lo permite”, asegura Don Carlos.
Después de graduado, Don Carlos se casó con Ernestina Caballero, quién falleció hace algunos años. Su hoja de vida es extensa y en ella se puede apreciar la experiencia y los logros que con esmero y disciplina ha alcanzado. En 1967, fungió como Delegado de la Conferencia Interamericana para la Lucha Contra la Mal Nutrición.Posteriormente, en 1974 hasta 1976, se desempeñó como Cónsul General de Honduras en Houston y de 1976 a 1980 como Cónsul Honorario de Honduras en Galveston, ambos en Texas, Estados Unidos.
Luego de su estadía de 20 años en Houston, se retiró profesionalmente y regresó junto a su esposa a Honduras.
Agradecimiento
Durante su estadía en el campus, el Sr. Soto admiró el crecimiento tecnológico y de infraestructura que ha tenido la Institución y reiteró su agradecimiento hacía Zamorano por brindarle la oportunidad de tener una educación.
Legado Testamentario a Nombre de Zamorano para Financiar Becas de Futuros Estudiantes
Los legados testamentarios o “regalos planeados” son una figura de uso muy común en los EE.UU., en la cual los egresados de una universidad dejan a su alma máter una parte de su herencia una vez que ellos pasan a mejor vida. En un documento testamentario el donante especifica el monto o valor de la donación, sea esta en metálico o en especie, y define además como deben ser utilizados estos fondos y a quien deben estos beneficiar.
Graduados y amigos de Zamorano interesados en saber más sobre esta manera de donar u otras, pueden contactar al Vicepresidente de Avance Institucional, Dr. John Van Ness (jvanness@zamorano.edu) o a los representantes de Zamorano en el continente:
EE.UU.
Mary Ellen Flather
wdc@zamorano.edu
Guatemala
Rozzanna Pappa Poveda
rpappa@zamorano.edu
Honduras y El Salvador
Juan Carlos Hernández
jchernandez@zamorano.edu
Panamá
Humberto Serrud
zamoranopanama@yahoo.com
















He leido muy emocionado lo que usted, Sr. Soto, está haciendo por la escuela. Quisiera fuera tan ambale de brindarme su número telefónico para ver la posibilidad que mi padre pudiera llamarle. El también se graduó de Zamorano y me imagino que sería muy satisfactorio poder comunicarse con Ud. se llama: Armando José Porras Gonzalez
Mi papa Jose Octavio Figueroa Cuestas, es de la clase 46, esta muy complacido por haber encontrado al Sr Carlos Soto. Mi padre quiere enviarle al Sr Soto una Felicitacion por su labor altruista, ya que él sabe lo que les costo en esa época, quesiera poder contactarse via telefonica con el sr Soto y asi poder saludarlo personalmente, si fuera posible mandarme a mi correo electronico el número, estaria muy agradecido. Saludos y Felicitaciones de parte de mi padre.
Estimado Aldo
Funcionarios de nuestra Oficina de Graduados se pondrán en contacto con usted para brindarle mas detalles sobre el Sr. Soto y otros miembros de la Clase del 46.
Saludos cordiales,
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