Recordando a Robert P. Armour

4to Director de Zamorano
(Q.D.D.G. 1921 – 2010)

Recordando a Robert P. ArmourRobert P. Armour, cuarto Director de Zamorano, falleció el 5 de noviembre de 2010 a la edad de 89 años. Zamorano lo recuerda como un gran botánico, fiel a la misión de formar líderes a través de la educación teórico – práctica y formadora de carácter, que hoy se ve reflejada en los más de 6,200 egresados que laboran a lo largo y ancho del planeta.

Armour nació en Dumferline Fife, Escocia en 1921. Al finalizar la secundaria se enroló como estudiante del Real Jardín Botánica del cercano Edimburgo, pero esta educación fue interrumpida por la Segunda Guerra Mundial, en la que sirvió para la Fuerza Área Británica. Una vez terminada la guerra continuó sus estudios y recibió su Título en Botánica Económica en 1947. Posteriormente obtuvo un  M.S. en Horticultura de la Universidad de Florida.

Durante la década de los años cincuenta llegó a Honduras a trabajar para la United Fruit Company (UFco), donde además fungió como jefe encargado del Jardín Botánico de Lancetilla. Ingresó a Zamorano como sub director de la institución, bajo la dirección del Albert Muller, quien fungió como Director Interino (1962 – 1967).

Para finales de la década de los sesenta el número de alumnos en Zamorano incrementaba sustancialmente y por su parte la UFco. gradualmente retiraba su apoyo a la institución, a esto se sumaba la inestabilidad política imperante en Honduras, país anfitrión, que de alguna manera afectaba las relaciones internacionales con el resto de los países de América. El Dr. Wilson Popenoe, Director Emérito de Zamorano, consideraba que Armour sería la persona más apropiada para adaptarse al ambiente y buscar solución a cualquier complicación administrativa.

Fue así que en 1968, siendo Presidente de la Junta de Fiduciarios el Sr. Francisco de Sola (salvadoreño), Armour tomó la dirección de Zamorano. Su personalidad flemática le permitió manejar con acierto la estabilidad institucional. Esa característica, además de su perseverancia, dedicación y conducta firme le permitieron mantener la rigidez y los principios formativos de Zamorano. “Lo recordamos como un colaborador especial”, dice el Ing. Mario Nufio (Clase ‘55) y Miembro Emérito de la Junta de Fiduciarios. Armour fue Director hasta 1972.

Durante su gestión de casi cinco años, Zamorano logró consolidarse más, constituyendo una planta física excepcional. En este período Zamorano también logró ampliar sus servicios de asesoría a la comunidad agrícola latinoamericana, privada y pública.

Los alumnos de aquella época recuerdan a Armour por su forma sencilla y auténtica, combinada con una rectitud indiscutible. Recuerdan sus visitas al campo, haciéndoles preguntas sobre lo que ellos estaban haciendo y por qué lo estaban haciendo de esa forma; les hacía pensar, “¿Qué ta shendo?” les preguntaba con su acento escocés. Al igual que los miembros del cuerpo docente, Armour participaba en las inspecciones de cuarto todos los domingos. Lo hacía para estar en contacto con los alumnos y entender de primera mano y sin intermediarios las necesidades e inquietudes de los jóvenes. Dictaba clases – no como parte de sus responsabilidades, sino como algo adicional – porque sabía que la formación integral de sus estudiantes era la razón de ser de Zamorano.

“En mi opinión, Armour, fue un excelente director. Era un persona estricta, muy formal, muy claro en su pensamiento y muy consistente entre lo que decía y lo que hacía. Para mí, fue un verdadero líder” dice el Ing. Luis Fernando Vélez, director del Centro Zamorano del Emprendedor y miembro de la Clase ’68.

En la parte científica, Armour desarrolló en El Salvador a finales de los años cincuenta un estudio sobre biología floral de aceituno tropical (Simaruba Glauca), árbol con potencial para producir manteca comestible de alta calidad, sobre este estudio esta entre sus publicaciones, el libro “Botánica Económica: Investigaciones sobre Simarouba Glauca Dc. en El Salvador”.

Armour fue enterrado en su natal Escocia. La comunidad Zamorana se une a la familia Armour, y a su esposa, la señora Rose Marie Armour,  a quien envía sus mas profundas condolencias, y se enluta por el deceso de un hombre que aportó al crecimiento de la institución.

Colaboración especial de: Ing. Mario Nufio, Ing. Luis Fernando Vélez, Ing. Aurelio Revilla, Ing. Humberto Serrud, Dr. Mario Contreras y Lorena Torres (Recursos Humanos Zamorano).