Rafael Leonidas Tabic Borja, Clase 2010

Rafael Leonidas Tabic Borja, Clase 2010

En diciembre de 2010 Rafael Leonidas Tabic Borja cumplió su sueño de convertirse en un Ingeniero Agrónomo. Y ese sueño se hizo realidad gracias a la beca completa que le otorgó la Fundación Nippon, una institución filantrópica japonesa que cree en la educación Zamorana y le dio a este joven guatemalteco de 23 años la oportunidad de cursar sus estudios universitarios en esta institución.

Este carismático estudiante proviene de Chayen, ubicada en el departamento de San Marcos, una aldea en donde la mayor parte de la población está conformada por campesinos que no cuentan con terrenos propios para vivir y algunos poseen únicamente pequeñas parcelas que apenas alcanzan para huertos familiares.

“La mayoría de los pobladores arrendan terrenos a los dueños de las fincas cafetaleras. Mi papá por muchos años trabajó en una, pero los salarios son muy bajos y apenas alcanzaba para la comida. Hoy en día él se dedica a realizar diversos trabajos – desde construcción de casas hasta fontanería –. Ha sido un hombre luchador y él es mi ejemplo a seguir”, dice Rafael.

Con nostalgia recuerda como su padre con azadón en mano se disponía a diario para arar la tierra y como su madre, con dedicación, velaba por el cuidado de él y sus dos hermanas menores. Su procedencia humilde de familia campesina, despertó a temprana edad en Rafael su interés por convertirse en un Ingeniero Agrónomo.

Pero las oportunidades para la juventud Latinoamericana que vive en las zonas rurales son limitadas y la mayoría ven sus sueños de superación truncados por falta de recursos y opciones. Rafael asegura que el  buen ejemplo de sus padres y el deseo de superación no siempre son suficientes y que debido a la escasa condición económica de su familia jamás hubiese podido aspirar a estudiar en Zamorano.

Después de concluir la primaria, Rafael se hizo acreedor de una beca completa en la Escuela de Formación Agrícola (EFA), ubicada en la cabecera departamental de San Marcos. “Después cursé mi perito agrónomo en la Escuela Nacional de Agricultura (ENCA), pero al graduarme enfrentaba un nuevo reto. Quería seguir estudiando en la universidad. El problema es que me era difícil ingresar por mis medios; mis papás no cuentan con los recursos financieros”, afirma este talentoso joven.

Gracias a una Beca
“De Zamorano llegaron a la ENCA para realizar exámenes a los que estaban interesados en estudiar aquí. Sin dudar ni un momento los realicé con la fe en Dios que me proveería para mis estudios. De 33 jóvenes que aplicamos, 10 fuimos aceptados, pero no había apoyo financiero para todos”, asegura.

Rafael recuerda con alegría ese momento en que recibió la buena noticia de que estudiaría en Zamorano gracias a una beca completa que le otorgaría la Fundación Nippon. “Recuerdo que mi mamá lloraba y le pregunté qué pasaba. Lo primero que me dijo fue: Dios es grande mijo, Dios lo ha escuchado. Acaban de llamar de Zamorano para comunicarle que le dan una beca completa”.

Agradezco también a la Fundación Nippon porque me dieron la oportunidad de estudiar en Zamorano.”
Rafael Leonidas Tabic Borja
Estudiante de 4to año, Carrera de Administración de Agronegocios

Hoy en día Rafael es un alumno Zamorano que se distingue por su carisma, espíritu participativo y servicial, cualidades por las cuales, al cursar su primer año en Zamorano, sus compañeros de clase lo nombraron Amigo de la Clase. Desde su ingreso a la institución es miembro activo del Club Cuerpo Voluntario de Ambulancia y desde el año pasado participa en el Club de Relaciones Públicas. Además, Rafael cursó su pasantía en la Universidad Estatal de Louisiana, y para su Proyecto de Graduación (tesis), evaluó estadísticas de tres programas de seguridad alimentaria en Centro América, específicamente en Honduras.

“Zamorano ha cambiado mi vida por completo. Me ha enseñado a ser más responsable y eso es gracias a su sistema disciplinario de excelencia. Pero no solo eso; al llegar aquí uno encuentra ese panamericanismo que ha distinguido a la Escuela desde sus inicios. En Zamorano aprendemos a respetar a los demás y aceptar la diversidad de culturas y creencias”.

Gracias al apoyo constante de la Fundación Nippon, desde el año 2002 se han graduado de Zamorano 25 guatemaltecos y más de 125 jóvenes latinoamericanos.

“Rafael es testimonio vivo de ese joven que tras superar obstáculos muy difíciles en su vida busca superarse. Él es parte de ese 32 % de jóvenes (334) que reciben beca completa en Zamorano, que ingresan a la institución a convivir con otros jóvenes de más de 17 países. Aquí son expuestos a otra realidad, a una formación integral y se abren camino a un futuro mejor”, dice Hugo Zavala, Jefe de Registro y Asistencia Financiera.

Pero todos los años hay jóvenes talentosos que no logran acceder al apoyo financiero que ofrece Zamorano anualmente, mismo que es posible gracias al aporte de socios estratégicos como la Fundación Nippon.

El año pasado 90 jóvenes de Guatemala fueron aceptados a formar parte de la Clase 2013, pero sólo 59 ingresaron a la institución. Los otros 31 jóvenes que cumplieron con todo el proceso de admisiones y habían sido aceptados no lograron ingresar por falta de fondos. “Lastimosamente mucho talento no logra acceder a una educación superior, queda atrapado en ese círculo vicioso de la pobreza y éste es el caso en todos los países que Zamorano sirve”, dice el Lic. Zavala.

En Zamorano, una manera de contrarrestar esta situación ha sido la creación de Fondos Dotales por país, con los cuales se complementará el apoyo financiero que recibe Zamorano anualmente de amigos donantes.

Fondo Dotal de Guatemala
“En el caso de Guatemala, así como en El Salvador y Panamá, se busca recaudar un total de cuatro millones de dólares”, dice el Dr. John Van Ness, Vicepresidente de Avance Institucional. “Con el apoyo de la empresa privada guatemalteca, así como de nuestros graduados, donantes privados, sector público, fundaciones y otras instituciones, esperamos recaudar el 50%. El restante lo aportará Zamorano”. En efecto, la Junta de Fiduciarios de Zamorano se ha comprometido a fortalecer estos Fondos Dotales, haciendo un “match” del 1 por 1. En este caso, se trasladará un total de 2 millones de dólares del Fondo Dotal general al Fondo Dotal de Guatemala. El nuevo Fondo incrementará el número de becas que se podrán dar a jóvenes de ese país que buscan superarse. Y lo mejor del caso, se dará este apoyo financiero a perpetuidad.

El Primer Millón
Un grupo selecto de empresarios chapines, comprometidos con el desarrollo de su país y la educación de las futuras generaciones de guatemaltecos, han hecho el primer aporte al Fondo Dotal de Guatemala, logrando así el 25% de la meta total a recaudar.  “Son ejemplo para otros empresarios – no sólo en Guatemala, sino en toda Latinoamérica –”, dice la Lic. Rozzanna Pappa, Representante de Zamorano en Guatemala. “Agradezco su confianza en nuestra institución, en nuestra misión de proveer una educación de excelencia a las futuras generaciones de líderes latinoamericanos que necesitan nuestros países para enfrentar los retos de hoy y del mañana”.

Actualmente gracias a este fondo una joven chapina (Clase 2012) proveniente de la ciudad de Mixco, departamento de Guatemala, estudia en Zamorano.