En apoyo al comercio agrícola internacional, Zamorano y el Centro Internacional de la Papa (CIP) de Perú realizaron el seis y siete de diciembre un curso de identificación molecular de plagas y patógenos cuarentenarios, usando códigos de barras de ADN, como parte del proyecto QBOL (Quarantine Barcoding of Life) de la Unión Europea. El Laboratorio de Diagnóstico Molecular de Patógenos y Organismos Genéticamente Modificados (OGMs) de Zamorano, dirigido por la Dra. Maria Mercedes Roca, fue sede de este taller, ya que es uno de los laboratorios de referencia de la región para diagnóstico molecular fitosanitario.
Este curso es uno de siete talleres internacionales en China, India, Sudáfrica, Kenia, Holanda, Honduras y Perú que busca validar metodologías de diagnóstico en apoyo a los programas de sanidad vegetal. El taller fue dirigido a personal de laboratorios de Centroamérica que prestan servicios al sector agrícola y al gobierno. Tuvo como objetivos capacitar a los participantes en el diagnóstico molecular de plagas utilizando los códigos de barras de ADN para grupos de artrópodos (insectos) y microorganismos (hongos, bacterias, nematodos, virus y fitoplasmas) que causan daño a la agricultura, y validar ese método en los siete laboratorios de referencia regionales, así como diseminar esta tecnología a otros laboratorios de la región que apoyan programas de sanidad vegetal.
El Sr. Jan Kreuze, Virólogo Molecular de la División de Mejoramiento de Germoplasma y de Cultivos del CIP, explicó que se utilizan códigos de barras del ADN como un método taxonómico o marcador genético de un organismo para identificarlo como perteneciente a una especie en particular. Este método puede también utilizarse como método de caracterización de la biodiversidad genética de otros organismos. También comentó que “este curso fue organizado por el CIP en conjunto con el Proyecto Amarillamiento Letal del Cocotero de Zamorano como parte de la primera fase del proyecto QBOL que financia la Unión Europea y se desarrolló en Zamorano porque posee un laboratorio de diagnóstico molecular de referencia internacional y con las tecnologías adecuadas”.
La Dra. Roca, quien también coordina el Proyecto Internacional de Amarillamiento Letal del Cocotero, explicó que uno de los problemas que enfrenta el comercio agrícola de la región centroamericana son las plagas y enfermedades cuarentenarias. “Un país puede frenar la importación de un producto si hay un problema fitosanitario cuarentenario de plagas que ponga en peligro la agricultura de ese país. Otra dificultad es que los países no tienen la capacidad técnica para saber con certeza cuáles son las plagas y enfermedades que tienen en su producción agrícola o las plagas que potencialmente podrían estar exportando con sus cultivos a otros países. Actualmente hay un movimiento muy grande dentro de la biotecnología para utilizar técnicas moleculares para la caracterización de organismos vivos, incluyendo las plagas”, dijo la Dra. Roca.
La Unión Europea auspicia este proyecto internacional (QBOL) donde el laboratorio molecular de Zamorano, así como otros 15 laboratorios internacionales de referencia en otras regiones, tendrán un banco de ADN de las plagas cuarentenarias y utilizarán el mismo método, ya validado, para identificar los patógenos y plagas más importantes que dañan a los cultivos.















Excelente noticia, ojalá sigan un acuerdo de cooperación en otras áreas con el CIP que es un referente a nivel mundial al igual que Zamorano, esto solo lleva a mejorar la competitividad de países en vías de desarrollo y generar cambios muy grandes en las nuevas generaciones que se está educando para ser los futuros líderes de latinoamérica y del mundo.