taller-estufas_0004_Taller-Normalizacion-Estufas-28_0002_DSC_1903-1024x680
Mocochinchi Camba: Emprendimiento con Sabor a Éxito
4 diciembre, 2015
Clase-2015-Nota-de-Prensa-copia-1024x680
El Zamorano gradúa 268 nuevos profesionales
8 diciembre, 2015

Representante de la Clase 2015: Marca Zamorano

Clase-2015-Nota-de-Prensa

“Makanahushkanchik, Kataririshkanchik, Makipurashkanchik,

 Sinchiyarishkanchik, Kunankaman, Kaykaman.” (Palabras en Quichua)

“Hemos lidiado, hemos luchado, nos hemos dado la mano y fuerza, hasta ahora, hasta aquí.

Tránsito Amaguaña, líder campesina indígena de Ecuador”.

La vida está llena de retos, algunos más fáciles que otros, pero retos al fin. De estos desafíos solamente sale victorioso aquel que tiene los pies firmes, con conciencia, perseverancia y valentía. Después de cada logro hay otro desafío mayor, el cual estamos dispuestos a enfrentar con el mismo coraje.

Hace cuatro años tomamos esa gran  decisión, no importa cuántas veces nos equivocamos, ni la lentitud de  nuestro progreso, sin embargo, hoy estamos aquí, superando a todos aquellos quienes ni siquiera tuvieron el valor de intentarlo.

Somos agrónomos, pero estamos conscientes que no podemos construir un mundo  de paz  sobre estómagos vacíos y sobre tanta miseria humana. Por esta y  por muchas más razones, la agricultura es y debe ser,  la profesión más noble y la más sabia, y por ende, la que más abraza al humilde.

“Zamorano es perseverancia”, decía el Dr. Wilson Popenoe, primer rector de la Escuela Agrícola Panamericana, Zamorano. Durante una clase práctica con los estudiantes, dio el mejor ejemplo de ser perseverantes. Obsérvenme: Dijo aquel maestro. “Esta es la manera en que se cortan las yemas de los árboles frutales” mientras las seleccionaba una por una, sin esfuerzo  alguno. Muchos estudiantes tenían problemas y cortaban en forma defectuosa los retoños y  varios de ellos cortaban. Popenoe les decía: “No se rindan muchachos y no se desesperen; después que hayan cortado unos 1,000 retoños, van a encontrar la manera de hacerlo con precisión”.

Ya lo dijo Aristóteles “La excelencia moral es el resultado del hábito. Nos volvemos justos cuando realizamos actos de justicia; templados, cuando realizamos actos de templanza y valientes, cuando realizamos actos de valentía. Un excelente profesional basa su vida en valores; ser honesto, humilde y educado es el pilar que sustenta a un Zamorano. Esos valores descifran los principios del ingeniero Zamorano,  esos principios te los enseña la vida y te fortalecen a ti.

Lucha, esfuérzate, conoce algo nuevo ya que la  innovación es la pauta que distingue  a un líder de  un discípulo.

Si hemos logrado llegar tan lejos, ha sido porque subimos a hombros gigantes, sí, a hombros de quienes han sido nuestro pilar fundamental. De ese pilar que  con tristeza hoy nos despedimos.

El hombre nunca  sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta y acaricia el éxito. Lo que como estudiantes APRENDIMOS  HACIENDO estará tatuado en nuestro diario vivir. ¿Saben por qué en Zamorano funciona el Aprender Haciendo? porque la única manera de hacer un trabajo genial es amar lo que se hace.

Ser Zamorano es ser capaz de soportar las injusticias sin tener la mínima intención de venganza, ser capaz de administrar bienes sin malgastarlos, ser supervisores en el cumplimiento de nuestras propias metas. Hoy lo hemos logrado, hoy somos Zamoranos más que nunca.

Llegamos para ser Ingenieros. El estudio nunca fue para nosotros una obligación sino la llave para entrar en el bello y maravilloso mundo del saber. Todos llegamos persiguiendo el éxito, y hoy tenemos la dicha de  haberlo alcanzado. El Éxito es poder, no hay quien no admire a una persona exitosa.

Tiempo atrás aprendimos  que la mejor forma de crecer sin conocer el fracaso, en cualquier ámbito de nuestras vidas, es aprendiendo de nuestro propios errores. Nos sometimos a una formación integral en todos los aspectos, tanto científicos  como disciplinarios. Desarrollamos valores únicos. Hoy estamos forjados para siempre vencer.

La batalla fue larga, cuidamos nuestros pensamientos porque se convirtieron en nuestras palabras; cuidamos nuestras palabras porque se convirtieron en nuestros actos; cuidamos nuestros actos porque se convirtieron en nuestros hábitos; cuidamos nuestros hábitos porque se convirtieron en nuestro destino; en este destino.

¿Quiénes somos? hoy tengo el orgullo de decirles que  somos el resultado de  lágrimas, de esfuerzo, de constancia, de  fe. El guerrero para nosotros es aquel que se sacrifica por el bien de los demás. Gracias a todos ustedes padres de familia; para nosotros ustedes son esos guerreros ya que sin su esfuerzo hoy no estaríamos aquí, dispuestos a transformar el futuro de nuestras generaciones.

En esta casa un maestro tiene claro que enseñar no es transferir conocimientos sino crear los medios para su propia generación. De eso pueden sentirse contentos, lo han logrado.

Zamoranos la educación no cambia al mundo, cambia a las personas que van a cambiar el mundo.

Llegamos, aprendimos y desciframos que los únicos protagonistas del éxito o fracaso en nuestras vidas somos nosotros mismos.

Zamorano fue el Ambiente que formo diferentes  mentes de Latinoamérica que traían consigo realidades sociales, económicas, familiares, y educativas distintas y nos transformó en potenciales agentes de cambio que hoy regresamos a nuestros lugares de origen con el único propósito de construir un mañana mejor.

Emoción, miedo y tristeza son unos pocos del sin fin de sentimientos que en este momento invaden  nuestros corazones, hoy termina la estadía en nuestra  alma mater, hoy nos despedimos de aquel lugar desconocido  que fue nombrado cuatro años atrás  con muchos sueños, expectativas, y miedos, hoy le diremos adiós a aquel compañero que tendió el brazo para consolar una caída.

Juntar sueños es de hombres, sin embargo hacer realidad esos sueños es de valientes es de Zamoranos aquí todos fuimos iguales una camisa azul con la Z en el corazón hizo que fuera así.

Hoy empezamos a dibujar el futuro de nuestros países, lo aprendido será puesto a prueba al enfrentarnos a grandes desafíos globales que solo podrán ser vencidos con la mejor estrategia aquí aprendida,  esta estrategia es el trabajo en equipo bien hecho y desinteresado.

El creer en nosotros y no tenerle miedo al trabajo nos tienen hoy aquí con este rostro lleno de regocijo, sumado a esto él impuso que nuestros maestros, amigos y principalmente nuestros padres nos brindaron fue esa energía que a miles de kilómetros nos levantaba cada mañana a seguir en la lucha incansable para hoy recibir ese tan anhelado título.

El comprender que la pasión por la tierra, los valores, el conocimiento, el crecimiento personal y cualquier cosa por pequeña y humilde que hagamos si lo hacemos con amor ya tiene todo el sentido del mundo.

Las vivencias Zamoranas son una parte imborrable de nuestra vida, cosas sencillamente únicas e irrepetibles; sabemos muy bien colegas que  las mejores lecciones no las aprendimos en una aula, muchas fueron bajo el sol, sintiendo sed, hambre, cansancio y también tristeza, puedo decir con seguridad que  dejamos un fragmento de nuestra ser en  algunos muros, caminos, pasillos y rincones de este lugar.

Para un zamorano la graduación es sinónimo de un adiós definitivo acompañado de una felicidad inigualable luego de un sacrificio y preparación.

Zamorano marca, forma y cambia vidas, lo hizo con nosotros y seguirá haciéndolo con millones de jóvenes que tomen la decisión de ingresar a esta  casa.

Hoy, al culminar una etapa, solo me queda decirles que un verdadero Zamorano cambia la realidad del mundo, y nunca  duda de sí mismo.

Gracias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.