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Agrobiodiversidad y agricultura sostenible, relación vital que favorece los sistemas de producción

La biodiversidad hace referencia a la variedad existente en los ecosistemas, empezando por la variedad genética, y que también abarca las especies, la conformación de las poblaciones y cómo interactúan entre ellas.

Cuando el concepto biodiversidad es ligado a la agricultura, el enfoque se centra en cómo es utilizada para generar o proveer alimentos, controlar plagas, incrementar microhábitats o promover flujos de nutrientes en los suelos, entre otros aspectos. En términos generales, su uso y manejo en los sistemas agrícolas está vinculado a la provisión e incremento de los servicios ecosistémicos para el bienestar de la sociedad.

Así surge el concepto de agrobiodiversidad, para hacer referencia al conjunto de los sistemas de cultivo con los sistemas biológicos que se pueden asociar. Asimismo, se consideran el suelo y la biodiversidad de su micro, meso y macrofauna, otras especies de plantas no cultivadas en el mismo sistema y visitantes florales por mencionar algunos componentes. Además, el término de agrobiodiversidad aborda el análisis de cómo el entorno de los sistemas de producción se relaciona con ellos. De hecho, un cambio importante en cuanto a términos y paradigmas es dejar de pensar en cultivos y pensar en sistemas de producción, como explica la Dr. Carmen Parrado, profesora asociada del Departamento de Ambiente y Desarrollo (IAD) de Zamorano.

La Dra. Parrado, explica que esos sistemas tienen una interrelación más amplia que simplemente la del productor que siembra un cultivo, utiliza fertilizantes o plaguicidas y obtiene una cosecha. En cambio, es sobre cómo se da la interrelación funcional en un agroecosistema, que provee alimento, conserva especies y suelos, hace más eficiente el uso de agua y nutrientes y es más resiliente a la variabilidad climática.

Para describir esas relaciones funcionales se pueden tomar en cuenta cuáles son los beneficios aportados al suelo con una diversidad microbiológica que le proporcione mayor cantidad de nutrientes o los que brindan algunos organismos de la meso y de la macrofauna para darle mayor porosidad (ya que esto deriva en una adecuada aireación).

“Eso es lo que llamamos biodiversidad funcional: cómo nosotros estructuramos una comunidad de tal manera que haya mayor cantidad de interrelaciones y, por lo tanto, mayor cantidad de flujos de energía en el sistema y que eso se relacione con el ciclo de la materia dentro del mismo agroecosistema”, amplía Parrado. Además, comprender las sinergias que crean estas relaciones permite disminuir la exposición de los sistemas agrícolas a los impactos y perturbaciones del ambiente.

Cómo trabajar desde la agrobiodiversidad

La Dra. Parrado es también profesora de Agroecología en la Maestría en Agricultura Tropical Sostenible (MATS), en la que considera se puede fomentar la búsqueda de estrategias que permitan valorar integralmente los sistemas agrícolas, en sus interrelaciones con las unidades de paisajes y sistemas circundantes para aplicar la agrobiodiversidad y promover la agricultura sostenible

“Ese es el futuro de la investigación: mirar la agrobiodiversidad desde un punto de vista diferente y de planificación de paisajes agrícolas, no de unidades individuales, porque los sistemas en la naturaleza son abiertos no cerrados”, afirma.

La sostenibilidad en la agricultura requiere establecer una serie de parámetros que permitan la equidad y la conservación del capital natural, así como incrementar los servicios ecosistémicos desde los sistemas productivos, sin perjuicio de ninguno de ellos, algo que generalmente se hace en la agricultura convencional. Por ejemplo, al procurar aumentar el servicio de provisión se puede actuar en detrimento de los suelos y de los servicios ecosistémicos de regulación.

“Enfocarnos hacia dónde se está moviendo la investigación hoy en día, es algo que puede fortalecer a la MATS. El desarrollo viene desde el tipo de profesionales que queremos formar: aquellos que realmente lleven una bandera desde la investigación y la connotación de nuevos aspectos del manejo y promoción de sistemas agrícolas multifuncionales”, sostiene Parrado.

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