Cuatro décadas impulsando la industria azucarera latinoamericana
11 noviembre, 2019

Tres generaciones y el legado de una educación zamorana

Los profesionales zamoranos de las familias Paz y Corrales, destacan en diferentes ámbitos científicos y educativos del sector agrícola en Estados Unidos y Honduras.

La pasión por la agronomía es una herencia de familia que por más de 50 años ha estado ligada a Zamorano, y que decidió continuar Lilia María Paz Corrales, al graduarse como ingeniero en la clase 2019, abriendo así el camino a la tercera generación de destacados profesionales de su familia que egresan de esta universidad y que representa para sus antecesores, compromiso, honor y orgullo.

Lilia es una joven promesa, que espera tener éxito para ayudar con sus conocimientos a su país, además de continuar el legado de sus abuelos, el Ing. Pablo Emilio Paz Cuellar, Clase 1962, y el Ing. Cornelio Rafael Corrales Barahona, Clase 1973, así como el de su padre el Dr. Patricio Enrique Paz Castillo, clase 1997, de sus tíos y primos.

“Me siento muy orgullosa porque desde chiquita he crecido con las historias que me contaban de Zamorano y cuando logré ingresar me sentí feliz, y hoy mucho más, de ser un miembro más de la familia que se gradúa en Zamorano. Quiero seguir los pasos de mis familiares, quiero ser exitosa, y poder ayudar y mejorar mi país”, expresó.

El Dr. Patricio Paz, quien además es docente de Zamorano, dijo sentirse orgulloso de graduar a su hija en esta prestigiosa universidad. “Para mí fue de mucho agrado poder ser maestro de mi hija, es un gran logro para ella y un gran orgullo para nosotros. Ella tiene un gran futuro por delante y como todo Zamorano sé que se va a forjar su camino de forma clara y que va a tener éxito en todo lo que haga”, agregó.

Asimismo, María Francisca Corrales, madre de Lilia, manifestó que era un “honor y honra” que su hija haya tenido el mérito de graduarse en Zamorano, sobre todo por seguir los pasos de su padre y el de su esposo. “Mi deseo es que logre fijarse metas en un futuro para que pueda desarrollarse como profesional y como ser humano, y que cada vez crezca más sirviendo y ayudando”, sostuvo.

Para el Ing. Pablo Paz, el primero de la dinastía en iniciar la relación con esta universidad, como estudiante y luego como docente, la educación que ofrece esta institución es la mejor herencia que se puede recibir. “Tener una nieta que siga los pasos de tantos Zamoranos en la familia, es un orgullo y un verdadero logro”, añadió.

El Ing. Cornelio Corrales, abuelo materno de Lilia, dijo estar feliz y orgulloso, de que igual que él, su nieta pueda lograr mucho en la vida como se lo facilitó Zamorano. “Ojalá que ella pueda apreciar los esfuerzos de ser zamorana, y que asuma el compromiso que esto conlleva. Tenemos ese don de crear y eso nos lo dio Zamorano y eso es lo que esperamos de ella”, indicó.

A lo largo de los años las características del graduado zamorano se mantienen, prueba de ello, es esta familia que ha confiado el futuro profesional de sus hijos y nietos a esta universidad, conformando así tres generaciones de ingenieros destacados, que continuaran poniendo en alto el nombre de su alma máter y heredando prestigio y educación de calidad a sus descendientes.

 

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