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Oliver Komar, Ph.D., profesor de Ecología y Manejo de Áreas Protegidas y Vida Silvestre. Centro Zamorano de Biodiversidad y Departamento de Ambiente y Desarrollo de ZAMORANO, Honduras.

Es desconcertante conocer las tasas de deforestación en la región. Solamente en Honduras, se perdieron 93 mil hectáreas de cobertura forestal en 2020 (Global Forest Watch 2022), y las áreas deforestadas van en aumento cada año. Cuando se escucha de cifras del Amazonas en Brasil, o del mundo entero, es aún más preocupante—pero ¿por qué estamos sorprendidos, cuando la mayoría de la deforestación ocurre en bosques no protegidos?

Quizás asumimos que los bosques estaban protegidos, pero en realidad una gran porción de los bosques del mundo no tiene protección legal. En Honduras, cifras recientes indican que solamente la mitad de los bosques naturales tienen algún estatus de protección, es decir, que se encuentran en un área protegida (INE 2020, UNEP-WCMC & IUCN 2022). Honduras puede ser un caso excepcional, porque el marco legal otorga estatus de protección a cada árbol, y se requieren permisos municipales y/o nacionales para cortar un árbol aún en propiedad privada. Sin embargo, esto no ha detenido la transformación de bosques a cultivos, plantaciones forestales, potreros o residencias. El establecimiento de áreas protegidas ha tenido mucho más éxito en proteger a los árboles, y de paso a los organismos que lo habitan o dependen de ellos.

Una solución para reducir la deforestación es ampliar el sistema de áreas protegidas. Sin embargo, tal argumento suele ser poco popular y, de hecho, muchas personas argumentan lo opuesto. No les gustan las áreas protegidas por que frenan muchos usos de los bosques. Pero esto es precisamente mi argumento: la protección frena el uso, que hace más difícil que la población creciente acceda a los recursos naturales. El problema es que la deforestación actual no es sostenible; si se quiere asegurar acceso de largo plazo a los recursos naturales, deberíamos implementar más restricciones y controles.

¿Es sostenible el uso de los bosques actuales?

Lastimosamente, hay poca información sobre si su uso (es decir, deforestación) sería sostenible. Pienso que el uso actual, en general, no es justificable, excepto en relativamente pocos casos. Obviamente, algún uso de los bosques puede ser sostenible… ¿cómo lo podemos asegurar? Urgen más estudios sobre la sostenibilidad de los bosques naturales. Para asegurar un uso sostenible, quisiera ver que hay igual cantidad de reforestación como deforestación, y que la pérdida de cobertura forestal es nula cada año. Aun esto puede ser insostenible, si la reforestación resulta en plantaciones con poca diversidad, mientras que los bosques perdidos tienen cientos o miles de años de complejidad y biodiversidad.

¿Qué significa para el desarrollo económico si se expande el sistema de áreas protegidas?

Muchas personas sostienen que la protección de bosques limita el desarrollo económico. Al contrario, varios estudios han demostrado el gran valor de conservar las áreas naturales y sus servicios ecosistémicos (como protección contra desastres naturales, fuentes de agua y materias primas), mientras que destruirlos genera un desarrollo que no es sostenible a largo plazo (Pimentel et al. 1997, Ring et al. 2010, Sukhdev et al. 2010, Pearce & Moran 2013, Brander et al. 2015). Además, la destrucción de bosques lucra a un número de personas reducidas, mientras que la conservación de bosques y su biodiversidad genera servicios y beneficios para toda una comunidad y región.

Por otro lado, algunas personas suelen pensar que las áreas protegidas prohíben el uso de los bosques. Esto simplemente no es verdad (excepto en algunos casos extremos). Hay muchas clases de áreas protegidas, y la mayoría permiten varios usos de los recursos naturales (UICN 1994). De hecho, la definición de un área protegida es nada más un área bajo un régimen de manejo, es decir, con un plan de manejo que establece las reglas. Muchas veces, los planes de manejo permiten extracción SOSTENIBLES de recursos naturales. De hecho, en Honduras por lo menos, solo tienes que visitar un parque nacional y te darás cuenta de los múltiples usos de recursos naturales que se brindan. Por ejemplo, la extracción de agua para consumo humano en las zonas núcleo, y leña en las zonas de amortiguamiento.

Las zonas de amortiguamiento forman la mayor parte de las áreas protegidas en Honduras. Es decir, cada área tiene una zona núcleo (con mayor nivel de protección) y una zona de amortiguamiento. En esta última, suelen haber actividades de agricultura, plantaciones forestales, desarrollos ecoturísticos, aun comunidades enteras, industria, infraestructura de carreteras y otras actividades de desarrollo económico.

De hecho, la definición de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura para una reserva de biosfera (UNESCO 2022) es nada más una región donde el enfoque de desarrollo económico es el desarrollo ambientalmente sostenible, acompañado por una o más zonas núcleos de protección para asegurar la disponibilidad de los servicios ecosistémicos. Suena ideal, ¿no?

En conclusión, no debemos temer a las áreas protegidas como algo que va en contra del desarrollo económico. Más bien, son esenciales para asegurar un desarrollo sostenible y equitativo. Cualquier otra forma de desarrollo, es decir no sostenible, por definición será un desastre para el futuro de la humanidad.

Es hora de visitar un área protegida

Uno de los problemas en proponer la expansión de las áreas protegidas, es que la mayoría de la gente no conoce bien las áreas protegidas. Si no has visitado un parque nacional (como Parque Nacional La Tigra en Honduras, Parque Nacional Soberanía en Panamá, o Parque Nacional Galápagos en Ecuador), empieza hoy mismo a planear una visita. Descubrirás que además de belleza escénica, existe un alto valor de los recursos naturales.

Referencias

Brander L, Baulcomb C, van der Lelij JAC, Eppink F, McVittie A, Nijsten L and P van Beukering (2015) The benefits to people of expanding Marine Protected Areas, Final Report. IVM Institute for Environmental Studies.

Global Forest Watch. 2022. Honduras. World Resources Institute. https://www.globalforestwatch.org/dashboards/country/HND/

INE. 2020. Boletín Cobertura Forestal 2015-2019. Instituto Nacional de Estadística, Gobierno de Honduras. https://www.ine.gob.hn/V3/imag-doc/2020/12/Cobertura-Forestal-2015-2019.pdf

Pearce, D., & Moran, D. (2013). The economic value of biodiversity. Routledge, IUCN.

Pimentel, D., Wilson, C., McCullum, C., Huang, R., Dwen, P., Flack, J., & Cliff, B. (1997). Economic and environmental benefits of biodiversity. BioScience, 47(11): 747–757.

Ring, I., Hansjürgens, B., Elmqvist, T., Wittmer, H., & Sukhdev, P. (2010). Challenges in framing the economics of ecosystems and biodiversity: the TEEB initiative. Current Opinion in Environmental Sustainability, 2(1-2), 15-26.

Sukhdev, P., Wittmer, H., Schröter-Schlaack, C., Nesshöver, C., Bishop, J., Brink, P. T., … & Simmons, B. (2010). The economics of ecosystems and biodiversity: mainstreaming the economics of nature: a synthesis of the approach, conclusions and recommendations of TEEB (No. 333.95 E19). UNEP, Ginebra (Suiza).

UICN (1994). Directrices para las Categorías de Manejo de Áreas Protegidas. Comisión de Parques Nacionales y Áreas Protegidas. UICN, Gland, Suiza y Cambridge, Reino Unido. X + 261 pp.

UNEP-WCMC & IUCN (2022). Protected Planet: The World Database on Protected Areas (WDPA) and World Database on Other Effective Area-based Conservation Measures (WD-OECM) [Online], April 2022, Cambridge, UK: UNEP-WCMC and IUCN. Available at: www.protectedplanet.net.

UNESCO (2022). What are biosphere reserves? United Nations Education, Science and Culture Organization. https://en.unesco.org/biosphere/about.

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