Ruanda, el Singapur de África. - Artículos Zamorano
Es el medio, no el fin.
2 mayo, 2018

Ruanda, el Singapur de África.

Ruanda, el país de miles colinas, cuenta con una población de 12 millones de habitantes. Este país de África del Este, está viviendo algo cuasi único con una evolución exponencial en todos los sectores. Ruanda representa un ejemplo de progreso económico, social y ambiental para todos esos países en el tercer mundo que luchan por arrancar hacia esa etapa de desarrollo que anhelan.

A pesar de llamarse “país de sueño, y de miles colinas”, fue en esas mismas colinas que mataron a un millón de personas en menos de 6 semanas únicamente con machetes y cuchillos. Esta fue la masacre humana más violenta en la historia después de Hiroshima y Nagasaki; considerándolo como el último genocidio del siglo 21: el de los tutsis de Ruanda en 1994.

Para brindar un poco de contexto histórico, antes de la época de la colonización los términos hutu y tutsis se referían a 2 términos sociales diferentes, debido a que los colonizadores querían 2 razas diferentes en Ruanda. Después de dominar a la minoría tutsi en detrimento de los hutus, estos rompen sus alianzas a inicios de los años 50 y los tutsis revindican su independencia. El nuevo régimen, exclusivamente hutu empieza una campaña de persecución en contra de los tutsis, y aquellos huyen del país y se fugan hacia la República Democrática de Congo. Después de 30 años, los tutsis arman una fuerza para luchar contra los hutus para regresar hacia su país de origen. Frente a esa situación, el presidente ruandés de aquella época, Juvenal Habyarimana tuvo que comprometerse y abrir su gobierno para permitir que se integraran los hutus moderados que estaban en la oposición democrática, así como también los tutsis.

Para supervisar ese proceso de paz que estaba sucediendo, la ONU puso a la disposición del estado ruandés un equipo de 2500 cascos azules. Sin embargo, los extremistas hutu se negaron a hacer la paz con los tutsis. En la noche de 6 de abril de 1994, se explotó el avión en el cual estaba el presidente Juvenal Habyarimana, cuando este estaba a punto de aterrizaje en el aeropuerto de Kigali. Los hutus consideraron que fue un asesinato cuyos responsables son los tutsis. Luego de esto comenzó la guerra donde los hutus empezaron la masacre de todos los tutsis que estaban en Kigali, incluyendo los hutus moderados que estaban en la oposición democrática quienes también fueron sujetos de amenazas extremadamente crueles.

A partir del año 2000, después de que Paul Kagamé, fundador del Fondo Patriótico Ruandés(FPR) accede al poder, el país comienza una evolución exponencial en todos los sectores, además de que él fue considerado como uno de los presidentes más progresistas del siglo 21. El presidente Kagamé supo establecer una estabilidad política en el país y dar este toque de transformación socio-económica al país. Se detallarán algunos aspectos base de ese fenómeno extraordinario que ha ocurrido, comenzando con el liderazgo de su presidente y de todos los proyectos y programas que juegan al favor de ese país para que, el 2020, Ruanda se convierta en el Singapur de África.

El sueño de Ruanda es que, la nueva generación conozca el genocidio solamente a través de libros y cuentos. El presidente personalmente dio inicio al proyecto OLPC “Una computadora portátil por niño” que cada niño ruandés crezca con la tecnología; y de esta manera el futuro del país se está diseñando a través de ellos. Según proyecciones, si todo va de acuerdo a lo previsto, Ruanda tendrá los niños más educados de África. Para el 2020, será un país con ingresos medianos, oscilando entre un PIB de 1100$ a 4400$. Forbes, en su reporte “Doing Business” en 2017 colocó a Ruanda en el puesto #79 sobre 153 países evaluados con un PIB de 700$ con un incremento anual de 5.9%, y una tasa de desempleo de 2.9%. Kigali, la capital de Ruanda se encuentra en constante construcción, convirtiéndolos hoy en día en el campeón de las inversiones en el continente africano. La creación de infraestructura, y la simplificación de los trámites administrativos para crear nuevas empresas, ocupó el puesto #44 en el reporte del Banco Mundial en cuanto a facilidad de crear empresas, casi al mismo nivel que países como Bélgica. Emprendedores en Ruanda actualmente pueden empezar una empresa en 24 horas, en comparación a Francia dónde son 6 y en Alemania 11 aproximadamente. Finalmente, la lucha contra la corrupción y la transparencia internacional clasificó a Ruanda en el #44 en su índice global de corrupción, mejor que países como Grecia, Italia, Honduras y Haití etc.

Sopla un viento de paridad sobre este país. Varias organizaciones determinan la igualdad de género como un indicador clave de desarrollo humano, la Unión Europea especialmente está buscando una mayor presencia de mujeres en el proceso de toma de decisiones. Ruanda, desde el 2013 es el único país en el mundo donde hay más mujeres que hombres en su Asamblea. Después de las elecciones legislativas del 2016, 51 puestos de los 80 están ocupados por mujeres, constituyendo un 63.75%. La profesora Donatille Mukabalissa, es la presidente del Cámara de los Diputados.

Robín Martens en su presentación de Tedtalk en 2016, describió a Ruanda como una historia de transformación. Se preguntó como un país tan modesto de África del Este con escasos recursos naturales ha podido lograr ese milagro económico. Mencionó 3 razones claves: Las grandes ambiciones de sus políticos, una gran capacidad de organización y un fuerte sentimiento de esperanza.

Sin embargo, también Paul Kagame ha sido sujeto a bastantes críticas. Le atribuyeron que ha sido cómplice de la muerte del presidente Juvenal Habyarimana, mencionan que es un dictador, que falsifica los datos de su propio país, y que está dispuesto a todo para quedarse en el poder, que restringe la libertad de la prensa y de los derechos humanos entre otras cosas. Ruanda todavía es un país en dónde el 40 % de su presupuesto es financiado por organismos internacionales. Algunos expertos hablaron de que Angola estaba en esa misma situación, pero una crisis fue suficiente para que Angola volviera a la pobreza extrema. Según ellos Ruanda, no es todavía un ejemplo de un país en vías de desarrollo.

Personalmente, me encanta hacer el equilibro y dar un paso hacia atrás para ser más objetivo, si queremos poner Ruanda en contexto, sigue siendo un país pobre y la mitad de su población sufre de problemas psíquicos resultado del genocidio de 1994. Un país no se recupera tan fácilmente de esos tipos de fenómenos. Obviamente, algunas de las críticas pueden ser acertadas, pero al mismo tiempo existen aspectos positivos como el hecho de que la empresa Volkswagen tiene una de sus plantas de fábrica en Ruanda y todos los niños ruandeses tienen derecho a la salud y a la educación.

Hace 25 años, estaban devastados, pero lo que han logrado hacer de su país es algo extraordinario. Cuando se acabó el genocidio, me imagino que algunos hutus fueron cómplices de la muerte de algunos vecinos tutsi, gente que conocían, hasta dentro de sus propias familias. ¡Lo lograron! Han logrado usar el pasado como un arma de poder para guiar su futuro, en lugar de utilizarlo como un motivo de venganza o de odio. Así que, para nosotros, ¿cuál es la excusa?

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