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NoticiasEdulcorantes calóricos y no calóricos ¿dónde los encontramos con mayor frecuencia?

 Edulcorantes calóricos y no calóricos ¿dónde los encontramos con mayor frecuencia?[1] (Artículo publicado en la Revista  MDPI Nutrients, Marzo 2018: DOI: 10.14306/renhyd.22.2.413)

Las enfermedades crónicas no transmisibles están estrechamente relacionadas con la ingesta desordenada de alimentos altos en azúcares o edulcorantes artificiales, que se encuentran en la mayoría de los productos alimenticios expedidos en los supermercados y cualquier punto de venta. Las gaseosas, jugos, cereales y confites son los que contienen alta cantidad de azúcar y edulcorantes siendo los preferidos por los consumidores. El fácil acceso de este tipo de productos, su bajo costo y sus agradables características al paladar, han provocado cambios sustanciales en la dieta tradicional de los diferentes pueblos alrededor del mundo y Honduras no es la excepción, en se observa que la mayoría de los alimentos tradicionalmente consumidos, preparados en casa, habían sido los huevos, frijoles, tortillas, queso, crema, aguacate, café y ocasionalmente carne (Hernández. 2017). Pero, ¿cómo se introdujeron este tipo de productos? Una de las razones se le atribuye al tratado de libre comercio que facilita la importación de productos de Estados Unidos, que como edulcorante principal usa jarabe de maíz alto en fructosa, ya que baja los costos de producción.

Otra posible causa es el poder adquisitivo de las familias, ya que es más barato comprar una botella de gaseosa, golosinas y alimentos listos para el consumo, que comprar los ingredientes y preparar o comprar una alimentación saludable y equilibrada.  Además, se observa la falta de educación nutricional y la carencia de apoyo para concientizar a la población sobre los altos riesgos de consumir este tipo de productos. La falta de regulación por parte de los gobiernos en cuanto al consumo de azúcares libres es el motivo posiblemente más influyente. Los azúcares libres (en este caso edulcorantes calóricos) son monosacáridos o disacáridos que los fabricantes o consumidores agregan a sus productos, esos son diferentes a los azúcares intrínsecos que se encuentran en frutas y verduras. Mientras que los edulcorantes no calóricos son aditivos que se agregan a los alimentos para proporcionar sabor dulce, sin aportar calorías al ser añadido (Hernández et al. 2018).

El consumo de edulcorantes no calóricos se volvió masivo, ya que al no aportar calorías, ofrece la percepción al consumidor de ser más saludables. Sin embargo, hay estudios que discuten el bajo poder saciador de estos edulcorantes y cómo podrían causar la sensación de hambre estimulando los receptores del gusto y a comer en exceso, creando adicción al sabor dulce (Durán et al. 2013). Sobre esta situación y la falta de información al respecto, el Laboratorio de Nutrición Humana de la Escuela Agrícola Panamericana Zamorano realizó recientemente el estudio “Characterization of the Types of Sweeteners Consumed in Honduras” [2] donde exploró la presencia de edulcorantes calóricos y no calóricos en 341 productos frecuentemente expuestos en puntos de venta. Este estudio demostró la presencia del jarabe de maíz alto en fructosa en el 94% de los productos y también de otros edulcorantes como el jarabe de maíz y de glucosa. Otros edulcorantes no calóricos como el Acesulfame K y Aspartame tuvieron una presencia en el 37% y 28% de los productos respectivamente, y que normalmente se encuentran en las bebidas carbonatadas light.

En general, la población no está consciente de lo que consume, los ingredientes, la calidad de los alimentos que adquiere y sobre la manera en que éstos podrían inferir en su salud a mediano o largo plazo de acuerdo a su situación particular y factores de riesgo.

Por tal motivo, es importante dar a conocer el estudio sobre el uso de los edulcorantes calóricos y no calóricos en productos consumidos diariamente en los diferentes tipos de productos procesados y ofertados por la industria alimentaria. Puedes encontrar el artículo completo en https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5872756/.

El Laboratorio de Nutrición Humana (LNHZ) de ZAMORANO tiene como misión proporcionar de manera profesional y especializada servicios de evaluación nutricional (calidad celular, antropometría, consumo de alimentos, indicadores bioquímicos y actividad física) para contribuir a la formación del talento humano, brindar respuestas a la problemática identificada y fomentar el bienestar de la población. Le invitamos a visitarnos  https://www.zamorano.edu/laboratorio-nutricion-humana/nosotros/.

 

Bibliografía

  1. Hernández A. 2017. Riesgo Nutricional en Honduras: ¿Epidemia de Síndrome Metabólico? Caso de San Antonio De Oriente, Francisco Morazán. Honduras; [accessed 2018 Jun 3]. ISBN: 978-99979-811-0-3.
  2. Hernández A, Di Iorio A, Lansdale J, Salazar M. 2018. Characterization of the types of sweeteners consumed in Honduras. Nutrients; [accessed 2018 Jun 7]. 10(3):338. doi:10.3390/nu10030338.
  3. Durán A, Cordón SA, Rodríguez KN. 2013. Edulcorantes no nutritivos, riesgos, apetito y ganancia de peso; [accessed 2018 Jun 7]. 40(07161549):309–314. http://​www.redalyc.org​/​pdf/​469/​46929282014.pdf.


[1] Maria Fernanda Gaibor Orellana, estudiante de 4º año de Agroindustria Alimentaria, Dra. Adriana Hernández Santana, M.Sc. Adriana Di Iorio.

[2] Adriana Hernández Santana, Adriana Di Iorio, Jeffrey Lansdale, María Belén Salazar.