Oficina Ombudsperson


La palabra “Ombudsperson” viene de la palabra sueca “Ombudsman” que significa “el que escucha al pueblo”. Es un puesto común en muchos gobiernos en donde tiene funciones similares a un Comisionado de Derechos Humanos. Es también un puesto en muchas universidades europeas y americanas, donde el rol se asocia a un agente que promueve la justicia, el respeto a los derechos humanos y  la información, por medio de una guía apropiada para el estudiante en la resolución de problemas  abriendo canales de comunicación entre el estudiantado, la Facultad y Administración del Campus.

En Zamorano, la oficina de Ombudsperson nace  en el año 2006 como una dependencia de Rectoría, con el objetivo de servir a la comunidad estudiantil generando un canal de comunicación independiente, imparcial y confidencial,  para tratar asuntos  de carácter académico o vida estudiantil, de forma libre y sin temor a represalias o consecuencias adversas.

El Ombudsperson facilita la comunicación en casos de conflictos entre estudiantes, la facultad y el personal de la Universidad. En esencia, el Ombudsperson investiga reclamos de trato injusto o procedimientos erróneos. Sus funciones pueden incluir escuchar, asesorar y recomendar. También puede ayudar a facilitar o mediar en el proceso de negociación en una solución a un conflicto.

Frecuentemente el proporcionar información puntual constituye la manera más fácil de resolver un problema. Así mismo, aconseja a los estudiantes sobre el posible camino a seguir en la solución de problemas y conflictos que surjan durante su desenvolvimiento en Zamorano, manejándose desde un punto de vista imparcial y basándose en las políticas institucionales vigentes. Adicionalmente tiene la responsabilidad de comunicar a la administración de la universidad, los asuntos académicos o no académicos que pudieran estar afectando las relaciones en la institución.

 

¿Qué se puede y que no?

El ombudsperson actúa por medio de sugerencias, advertencias, recordatorios y algunas veces, mediante crítica constructiva, pero ninguna de estas actuaciones tiene poder coercitivo, coactivo ni jurisdiccional. Todas sus acciones están dirigidas a escuchar y aconsejar a la comunidad estudiantil, sobre sus opciones en relación a sus quejas, la solución de conflictos o direccionar sobre los posibles abusos que cometa cualquier miembro de la comunidad, estudiantes o personal de alguna manera.

La autoridad del ombudsperson es moral, apegada a la ética profesional y está autorizado para servir de receptor de quejas o comentarios, aconsejar una posible solución y recomendar alternativas. No tiene autoridad para tomar medidas disciplinarias, derogar decisiones o evadir reglas y políticas institucionales establecidas.